LA GRAN VIA ZARZUELA.

La Gran Via - vocal score cover
For many, La Gran Vía is the essential género chico zarzuela. By turns simple and sophisticated, satirical and celebratory, musically direct but subtly organised, its vitality and popularity are undimmed by time. Yet strictly speaking La Gran Vía isn't a zarzuela at all, but a revista (revue). There's virtually no plot. The characters are either archetypal or named after Madrid streets. As a glance at the ICCMU variorum score shows, its creators chopped and changed their musical and verbal material regularly to keep the social comment freshly topical.

Felipe Pérez's script was a bold mixture of comic fantasy, social comment and political satire, centred on the creation of La Gran Vía, Madrid's answer to London's Piccadilly or New York's Broadway. The demolition of older streets and suburbs to make way for the sophisticated modern thoroughfare proved as controversial as the massive funding put aside for the project, which effectively reformed the centre of the city.
Chueca and Valverde had been collaborating since 1875. They had already enjoyed huge success with La canción de la Lola in 1880, and La Gran Vía was to eclipse even the controversial Lola in popularity. Like many of Chueca's scores, the original version of La Gran Vía was conceived as a suite of songs and choruses based on popular dance forms - Polka, Waltz, Tango, Jota, Mazurka, Chotis and March. Later additions (seldom heard today) included a children's choir, another Polka and Waltz, and a Pasodoble. Chueca's melodic and rhythmic vitality are as potent today as ever they were, and many of the numbers still retain their status as popular hits. As for Valverde, current musicological opinion suggests his contribution was primarily the addition of orchestral polish.


La Gran Vía (Polka de las Calles)
Somos las calles, somos las
plazas y callejones de Madrid.
Que por un recurso mágico
nos podemos hoy congregar aquí.
Es el motivo que nos reúne
perturbador de un modo tal
que solamente él causaría
un trastorno tan fenomenal.
En tertulias, cafés,
¡pues!
donde dos personas haya,
¡vaya!
el motivo en cuestión
siempre sostiene la conversación.
Por lo extraño que es
¡pues!
lo comenten de mil modos,
¡todos!
y hay quien piensa, quizás,
que es un infundio que no cabe más.
Pero lo cierto que ya circula
con insistencia por ahí
y que muchos le dan crédito
y por eso ya nos congrega aquí.
Porque es el caso, que según dicen,
doña Municipalidad
va a dar a luz una Gran Vía,
que de fijo no ha tenido igual.
Cuando yo lo escuché
asombrada me quedé,
todo aquél que lo oyó
asombrado se quedó,
pues causó, ¡voto a tal!
un asombro general...
porque doña Municipalidad
para tales casos
pasa de la edad.
A decir la verdad
esa vía está demás,
porque todos aquí
tienen callles para sí,
con arreglo y razón
a su clase y condición,
y es de suponer
que en concepto tal,
para una Gran Vía
no habrá personal.
Si nos sublevamos
calles y plazuelas,
¡vaya una jarana
que se puede armar!
Las de la Cebada
y los Montenses
¡qué lechugazos van a soltar!
Porque si esa vía,
por llamarse grande,
cuando nazca, a todas
tratar de humillar,
va a llevar un susto de seguro
la señá Municipalidad.
Tisé, tiñá,
timú, tiní,
ticí, tipá,
tilí, tidad.